Gracias por decidir ser parte de este legado.

Tu donación es mucho más que una silla.

Es un acto de fe. Es una inversión en la vida de una mujer que encontrará aquí un lugar donde será acompañada, equipada y fortalecida para caminar en el propósito que Dios tiene para ella.

Cada silla representa una historia que aún no conocemos, pero que Dios ya está escribiendo.

Gracias por creer en esta visión y por ayudarnos a construir un hogar donde muchas mujeres encontrarán esperanza, comunidad y transformación.

Que Dios multiplique tu generosidad y bendiga abundantemente tu vida y tu familia.